Blog - Cofradía de Jesús Caído y María Santísima de la Esperanza (Valdepeñas)

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Nuestro recuerdo al Teniente Coronel Ángel Larripa Martínez

Cofradía de Jesús Caído y María Santísima de la Esperanza (Valdepeñas)
Hace unos días conocíamos la triste noticia del fallecimiento del teniente coronel valdepeñero de Intendencia Ángel José Larripa Martínez, a los 52 años de edad, suceso que se ha producido cuando estaba destinado por espacio de tres años de permanencia en la Base de la OTAN en Bélgica. La causa del fallecimiento, el coronavirus.

Luchó como buen soldado hasta el final, pero no pudo ser, y estoy convencido de que Santa Teresa de Jesús, patrona de Intendencia del Ejército de Tierra habrá sido su principal valedora para presentar el alma de nuestro teniente coronel al Altísimo.

 
Pertenecía a la 47 Promoción de la Academia General Militar de Zaragoza. Hijo de docentes como fue el caso del recordado D. Ángel Larripa y de su esposa y madre de Ángel que durante tantos años ejercieron su labor de enseñanza en el colegio público Jesús Baeza, de hecho su padre, D. Ángel, y la familia en general siempre han sido unos grandes entusiastas de la música.

 
El ahora teniente coronel Ángel Larripa Martínez comenzó a participar en la procesión de la Cofradía de Jesús Caído y María Santísima de la Esperanza de Valdepeñas, en el mediodía de Viernes Santo, desde su condición de cadete en la citada Academia de Zaragoza, tierra de donde era originaria parte de la familia.
 

La última vez que procesionó en Viernes Santo en Valdepeñas fue en el año 2015 en el empleo de comandante, y lo hizo acompañado de su hijo Rodrigo, hoy joven teniente que recibió su despachó el pasado mes de julio.
 

Tuvo entre otros destinos, el de la Guardia Real, el de la Brigada Paracaidista, o el Parque y Centro de Abastecimientos de Material de Intendencia (PCAMI), en Madrid.
 

En julio próximo hubiera regresado a su destino en España, y pudiera haber alcanzado su empleo de coronel.
 
Formó parte de diversos contingentes en teatro de operaciones, entre otros, en Líbano.
 

Casado y con 3 hijos, siempre demostró su cariño por Valdepeñas, su gran capacidad de trabajo, su amplio sentido castrense de la disciplina y de la lealtad.
 

Precisamente a su familia, le traslado mis sinceras condolencias, y recordando una estrofa del himno “La Muerte no es el final”, estamos seguros que “aunque la pena nos alcanza por un hermano perdido, cuando el adiós dolorido busca en la fe su Esperanza, en Tu palabra confiamos en la certeza que Tú, ya lo has devuelto a la vida, ya le has llevado a la luz.
 

Descanse en paz nuestro querido teniente coronel Ángel Larripa.



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