Queridos hermanos y hermanas:
Como Hermano Mayor, quiero dirigirme a iodos vosotros con el corazón lleno de gratitud y emoción tras la magnífica Estación de Penitencia que hemos tenido el privilegio de vivir juntos en una nueva Mediodía de Viernes Santo.
Como Hermano Mayor, quiero dirigirme a iodos vosotros con el corazón lleno de gratitud y emoción tras la magnífica Estación de Penitencia que hemos tenido el privilegio de vivir juntos en una nueva Mediodía de Viernes Santo.